Guardar silencio. Ordenar pentagramas interiores. Contemplar afectuosamente el horizonte. Así ha transcurrido la vida creativa y artística de Faly Chacón. La busqué por lejanos paralelos, por distintos meridianos, por remotos archipiélagos y no pude descubrirla. Mujer que fué la mitad de Las Deblas y la Evita total de la legendaria ópera rock, tiene la virtud de la espontaneidad y el defecto de la perfección. De nada sirvieron mapas, brújulas y astrolabios. La artista buscada vive cerca, en un edificio modernista, rodeada de pinturas murales, losetas policromadas, balcones de agua y cristaleras recogidas en un patio interior poblado de acacias, niños, palomas y gatos.
Faly es hija de emigrantes andaluces, cantaora y bailaor, y se ha tomado la vida como una inquietud sin fin. Puedes encontrarla como profesora de baile, expresión corporal o profesora de arte dramático, modelo publicitaria o coreógrafa flamenca, cantante o diseñadora de moda. De mujer tan varia no hay expresión monótona. Su forma de hacer y entender la música es auténtico mosaico de colores: flamenco, rumba, jazz, lirica, rock, salsa, tango o bolero, hacen de sus canciones una mistura diversa en un continuo viaje de climas y calidez. Los focos se encienden continuamente para ella. Esta es Faly.